Naturplagas informa sobre las plagas urbanas y sus consecuencias para la salud pública en Badajoz y Sevilla.
Plagas urbanas. Importancia de las plagas urbanas y su repercusión en la salud pública.
ASMA Y ALERGIAS
Las plagas urbanas producen enfermedades como el asma y supone una carga considerable sobre la calidad de vida de los que la padecen y sobre la economía de la atención sanitaria. El crecimiento global en la prevalencia del asma en los últimos 50 años en muchos países ha afectado desproporcionadamente a las comunidades urbanas.
La evidencia que relaciona el asma con la exposición doméstica a cucarachas, ratones y ácaros del polvo es clara. Estas plagas son comunes en el entorno urbano y juegan un papel significativo en la patogénesis del asma urbano.
El control de estas plagas es una táctica lógica para prevenir las enfermedades y reducir los síntomas, pero se requiere una mayor eficacia. Los estudios realizados sugieren que hay que tener cautela a la hora de generar expectativas sobre la facilidad con la que se pueda conseguir una reducción de los alérgenos a largo plazo y clínicamente relevante. Sin embargo la carga del asma en comunidades urbanas puede ser reducida con efectividad a través de intervenciones más ampliamente definidas que se ajusten a la alergia específica del individuo, la educación acerca de métodos efectivos para un control integrado de plagas sostenido y la educación general.
LAS CUCARACHAS Y EL ASMA

Las cucarachas son típicamente consideradas como una de las plagas más comunes y objetables, especialmente en viviendas de bajo nivel. En un estudio realizado en Londres, más del 80 por ciento de los habitantes de pisos no infestados decían sentir que las infestaciones de cucarachas eran peores que la falta de seguridad, las humedades, la calefacción deficiente y el mal estado del edificio. Sólo eran peor consideradas las infestaciones de ratones. Solamente el 2 por ciento de los respondientes mencionaron el asma o las alergias asociadas a las cucarachas como un problema potencial para la salud.
En años recientes, los estudios han demostrado la importancia de los excrementos de las cucarachas para las alergias y el asma. La exposición a los alérgenos de las cucarachas, la sensibilización y el asma están más fuertemente asociados con los dormitorios, donde los residentes pasan gran parte de su tiempo. Los alérgenos de las cucarachas pueden ser muy persistentes en el medio ambiente. Los estudios muestran que los alérgenos de las cucarachas se pueden detectar en cocinas y muestras del polvo de las camas aunque ya no se detecten cucarachas.
Estudios de niños asmáticos de los centros de las ciudades en los EEUU encontraron que aquellos que estaban sensibilizados a las cucarachas y expuestos a cantidades más grandes de alérgenos de las cucarachas padecían síntomas de asma con mayor frecuencia y hacían más visitas hospitalarias que otros que también padecían de asma. La evidencia sugiere que la exposición y la sensibilización a alérgenos de cucarachas es un factor de riesgo más fuerte para la morbilidad del asma que los alérgenos producidos por ácaros del polvo, gatos o perros.
LAS RATAS Y EL ASMA

En los años 70 cinco personas que trabajaban en un laboratorio de animales enfermaron con asma en el espacio de entre dos semanas y dos años desde que empezaron a trabajar con rata y ratones.En menos de un año después de enfermar con asma todos experimentaron síntomas de asma tras sólo pocos minutos de estar expuestos a los animales.
La investigación ha determinado que los alérgenos de las ratas y ratones podrían contribuir al desarrollo y la exacerbación del asma alérgica infantil. El 61 por ciento de los niños de los centros urbanos expuestos a niveles detectables de alérgeno de ratones daban positivo en la prueba intradérmica.
Un estudio de 499 niños con asma encontró que el 18 por ciento eran alérgicos al alérgeno del ratón. La alergia a las ratas también era común, con un 21 por ciento, y aquellos con sensibilización que fueron expuestos a alérgenos de ratas hicieron más visitas no programadas a médicos, fueron hospitalizados más y padecieron de más días de actividad disminuida debido al asma.
La investigación sugiere que hasta los niveles bajos de alérgeno de ratón pueden suponer un riesgo de contraer sensibilización alérgica. Al revés que en el caso de los ratones, los alérgenos de las ratas que se encuentran en el polvo de las viviendas no han sido positivamente asociados con la sensibilización. Esto podría ser debido a que podría haber una exposición significativa en el exterior de las viviendas. Aunque esto también podría ser cierto del alérgeno de los ratones, parece que hay una exposición significativa dentro de las viviendas.
Un estudio encontró que el 77 por ciento de los asmáticos ligeros o moderados de entre las edades de 4-9 años estaban sensibilizados a por lo menos uno de los alérgenos probados, incluyendo un alto nivel de sensibilización a alérgenos de cucarachas y ratones.



